Un año más comenzamos nuestro viaje estival y podréis seguirlo a través del blog. Como su nombre indica el objetivo es llegar a Birmania, aunque oficialmente se llama República de la Unión de Myanmar. Las personas normales cogerían un par de aviones y se plantarían en el destino, pero como no es nuestro caso nosotros realizaremos una ruta indirecta hasta llegar a Birmania con la intención de hacer el viaje más interesante y variado.
Este año se da una circunstancia diferente a viajes anteriores, debido a mis compromisos laborales (alguien tiene que trabajar para mantener España) me he incorporado un par de días más tarde. Por lo tanto, en esta primera entrada del blog Trigueros nos hará un resumen de lo acaecido en los primeros días.
Os dejo con su crónica.
La aventura comienza en Madrid, donde me espera Felipe, y nos ponemos rumbo a Atenas. El avión sale de madrugada llegando a Atenas a las 6:30 con eso del cambio de hora. Para ir a la ciudad desde el aeropuerto hay varios opciones, pero tras leer en diversos foros la mas recomendable era coger el autobús que te deja en la plaza Sintagma. Una vez en la plaza nos disponemos a echar el paseo hasta el arco de Adriano, junto al templo de Zeus, para comenzar un free tour. Curioso las cosas que ya se iban viendo, la gente no usa casco en las motos, se puede fumar donde se quiera, pareciera que no es Europa.
Esperando para el tour conocemos a una pareja de Españoles de Salamanca, que curiosamente comentan lo mismo que he resaltado en lineas anteriores.
Una vez llegada la hora aparece nuestro guía, Dimitri, que no es Ruso, sino Griego, y nos comenta que dado que no estaba lloviendo precisamente, íbamos a hacer el tour de la sombra, jejeje. Nos estuvo enseñando partes de la ciudad poco visitadas, como es un barrio que es una isla dentro de Atenas, por su tranquilidad y cercanía al acrópolis. Mas tarde nos llevo al mercado romano y a las puertas de la acrópolis. Llegados a este punto el tour finaliza y aunque Felipe y yo nos comprometimos a que nos indicara cuales eran las mejores zonas para comer, por motivos de indisposición estomacal, tuvimos que declinar el ofrecimiento a ultima hora (las ultimas hipótesis se inclinan a un agua, aunque embotellada, causo una reacción en el estoma como cuando se mezcla bicarbonato con vinagre).
Ante el nuevo panorama y la calor que hacia, mas calor que humedad, no refugiamos en starbucks, que se estaba muy fresquito y tenia wifi.
Tras comer ya con algo de mas confianza procedimos a deshacer lo andado durante la mañana para ver con mas detenimiento lo contado por dimitri. Cabe decir que Atenas en si son un montón de piedras tiradas por el suelo y algunas medio puestas bien (acrópolis) para que parezcan algo, pero que nada tiene que ver con Roma o Pompeya.
Debido al calor nos vamos, poco a poco, hacia la plaza Sintagma, para hacer algunas fotos y dar por concluido el día de turismo.
A primera hora de la mañana cogemos el avión rumbo a El Cairo y una vez allí cogemos otro vuelo dirección a Luxor. Desde el avión se puede observar perfectamente el desierto, más tierra que en la playa de chipiona, y tras una horita de vuelo, en la que sólo dos personas no éramos árabes, llegamos al destino. Una vez allí empiezan a aparecer las cosas curiosas, el aeropuerto sólo espera dos vuelos al día, el de ida y vuelta del Cairo, lejos quedan aquellos tiempos en que este aeropuerto no paraba de recibir y enviar aviones. Los taxistas esperan en la misma cinta de las maletas. Yo esperaba sacar dinero de un cajero en la terminal la verdad es que me costo, porque me encntre fue un realito gigante dando vueltas por la terminal, cual pelicula del oeste. Tras llegar al hotel almuerzo y una siesta que con el sol es lo que pega.
Por la noche dimos un paseo al templo de Luxor, donde apenas había nadie, aunque los pesados intentando vender abundaban por todas partes.
Tras dar una vuelta por la ciudad nos vamos a dormir que ya es hora.
La mañana siguiente toca ir al valle de los reyes, reinas y los colosos. El guia nos recoge a las 7 de la mañana, con un sol de las cuatro de la tarde hora sevillana, partimos primeramente para el valle de los Reyes, poca gente en general y prohibición de fotos, valle de las reinas misma tónica, ya dentro de las tumbas son los guardas los que animan a sacar fotos, tras un donativo, tras ello vamos a ver los colosos y tras almorzar cogemos un avión rumbo al cairo, donde esperamos al tercer integrante.
Ya por la noche nos encontramos los tres en el aeropuerto de El Cairo y con la intención de dirigirnos a la ciudad. En la zona de llegadas negociamos con un intermediario el precio del taxi, que en realidad es un vehículo particular. En el camino podemos observar el estilo caótico en el tráfico y la conducción (cada uno va como quiere y por donde quiere, no se aprecia que se respete ninguna norma).
Llegamos al hotel en el centro de el Cairo, se ve que el edificio ha conocido mejores tiempos. En el hotel nos dicen que están completos pero que nos buscan habitación por el mismo precio en otro hotel, esta práctica sabíamos que se daba porque lo habíamos leído en varios foros.
Después de desplazarnos al otro hotel y comprobar que era similar al que habíamos reservado, dejamos las maletas y salimos a dar una vuelta por el barrio. Al tratarse de un país musulmán y no estar en una zona turística no encontramos ningún bar donde echar una cerveza. Encontramos una licorería con un sistema de venta curioso: uno contaba los botellines, otro hacía la cuenta en un papel, le dábamos la cuenta a otro que cobraba y después la cuenta pagada al que contaba los botellines; todo esto en un comercio de tres metros cuadrados. Nos fuimos al hotel a tomarnos nuestras cervezas fresquitas y nos acostamos pronto que mañana el día comienza temprano.
Saliendo para El Cairo
Plaza Sintagma en Atenas
Los Colosos
Templo de Hatshepsut
El ascensor de nuestro hotel
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